Estamos acá para asesorarte en temas legales, pero antes nos gustaría que nos conocieras un poco.

Somos Cintia y Simone, una argentina y un italiano, una amante del yoga y uno fanático de la comida, apasionados lectores y viajeros crónicos, pero sobretodo una pareja que creció a miles de kilómetros de distancia uno del otro con todo lo que esto pueda significar.

Empezamos desde nuestros orígenes, yo, Simone, me crié en un pueblo de la bella Italia, cerca de Roma, entre las historias de mis abuelos de cuando los europeos se mataban en la segunda guerra mundial y los primeros pasos de una Europa unida.

En 2004 me gané una beca y me fue a vivir en España, viajé con la idea de pasar un año afuera y volver a mi país con mi gente totalmente convencido que era lo mejor que podía encontrar, pero ni bien llegué a Valencia me enamoré, no todavía no estoy hablando de Cintia, todavía no, me enamoré de España, de los españoles y de todo lo nuevo que conocía.

Decidí que Valencia iba a ser el lugar donde iba a vivir, pero unos años más tarde gracias a otra beca me mudé a Buenos Aires y ahí me enamoré de vuelta, ahora si estoy hablando de Cintia, pero también me enamore de los argentinos y de Argentina.

Empezamos a viajar cada vez más y nos dimos cuenta que a los dos nos encanta conocer gente nueva y descubrir lugares, que no existe un solo lugar donde queremos vivir y que sobre todo si queremos estar juntos -al menos – uno de los dos tiene que renunciar a su gente, país y cultura.

Pero bueno ya que sabes algo más sobre mí tenés que conocer a Cintia antes que hablamos de “nosotros”, de que hacemos y de cómo te podemos ayudar.

Yo soy Cintia, nací en Argentina, soy la hermana del medio, crecí queriendo hacer todo lo que hacía mi hermano, sin que se acoplara mi hermana. Soy la nieta de Mario y Yoly de quienes aprendí lo más valioso de la vida: “abrazar, reír y viajar”.

Los caminos recorridos por mis abuelos nos llevaran a toda la familia al sur del mapa, a la ciudad continental más austral del mundo y ahí crecí, con inviernos largos y veranos de tardes eternas, con viento, hongos y pingüinos.

A los 18 años decidí emprender nuevas rutas y aterricé en la ciudad de la furia, más conocida como Buenos Aires, “la Capital” dónde estudié y aprendí, por sobre todas las cosas, aprendí a vivir lejos de todo, a que nadie me conociera y a encontrar en la verdulería de al lado a los mejores proveedores de mates, charlas y tomates.

Viví sin entender mucho la peor crisis económica y social de mi país desde la vuelta de la democracia y entendí lo que significa la “supervivencia”.

Crecí, trabajé, me enamoré y sufrí mal de amores.  Perdí amigos y encontré otros.

Cuando había llegado el momento de disfrutar de lo cosechado, con título en la mano – por así decirlo – decidí meter todo esto en una valija y cruzar el charco.

Una beca me costeó el Máster que me daría la residencia en la península ibérica… sin saber ni a dónde estaba yendo, me subí a ese avión de Aerolíneas con las últimas palabras de mi viejo resonando en la cabeza: “estás haciendo la vida que hubiese querido hacer yo”.

Con esa mochila pesadísima – más otras dos de 32 kilos – llegué a Madrid el 5 de noviembre de 2009, donde empezó “el resto de mi vida”.

El viejo continente me esperaba con mucho más que su historia para que descubriera, me esperaba con la posibilidad de seguir escribiendo la mía y para eso me puso a disposición las mejores herramientas.

Ya te estarás preguntando, bueno pero ¿cómo y cuándo se conocieron? ¿Ahora dónde viven? y lo más importante ¿porqué un blog de abogados?

Nos conocimos en Argentina, empezamos a vivir juntos en España, nos casamos en nuestro periodo en Italia y los últimos 5 años los vivimos en Buenos Aires.

¿Te mareaste? Nosotros también, vamos por partes.

Después de conocernos en 2008 en Argentina, pasamos un año sin vernos ni saber nada el uno del otro, bastante seguros de que lo nuestro había quedado perdido en alguna callecita de Buenos Aires. 

Algo o alguien no tenía los mismos planes, ni bien Cintia llegó a España nos volvimos a cruzar por casualidad, unos meses después nos fuimos a vivir juntos y a los tres meses de convivencia decidimos mudarnos a Roma, ciudad en la que vivimos algunos años, hasta que decidimos volver a empezar todo otra vez en Buenos Aires.

Ya sabes un poco quienes somos y como nos conocimos, ahora vamos a la parte más aburrida pero necesaria, el famoso “pezzo di carta”, así los abuelos italianos llaman el título universitario o un buen CV.

Resumiendo podemos decirte que además de recibirnos cada uno es su país, homologamos nuestros títulos en España y que entre los dos sumamos 4 maestrías, una gerencia, fundamos dos sociedades, organizamos una Bienal de Arte de Estudiantes Europeos y abrimos una pizzería con amigos.

No todo tiene mucho que ver  con el derecho, pero sabemos lo que significa emprender, así como sabemos que significa viajar o mejor cuales son los desafíos de dejar todo e ir a vivir en otro país.

Por eso creemos que podemos “sumar” nuestro conocimiento legal  y nuestra experiencia emprendedora a los proyectos de quienes como nosotros, deciden “tirarse a la pileta”.