¿Qué hacemos?

Te ayudamos a prevenir dolores de cabeza legales y si ya existen, te ayudamos a resolverlos.

¿Cómo lo hacemos?

Enfrentándonos a desafíos y tratando de llevar el ejercicio de nuestra profesión a las nuevas necesidades que nos genera un mundo digital sin fronteras.

¿Para quién?

Para todos los que, como nosotros,  trasforman en hechos la necesidad de un cambio:

  • Los que se cansaron de trabajar en relación de dependencia y quieren empezar vivir de manera independiente.
  • Los que ya tienen un emprendimiento y quieren adaptarse a los nuevos paradigmas y digitalizar sus servicios y/o productos.
  • Los que tienen un negocio on-line quieren hacerle unos “ajustes” a nivel legal o crecer evitando riesgos jurídicos.
  • Los que quieren dejar todo y salir a recorrer el mundo.

Comenzar a trabajar de manera independiente, viviendo de lo que te gusta puede ser una de las mejores aventuras de tu vida o tu peor  pesadilla.

Como en todo, el secreto está en buscar asesoramiento en las áreas en las que no sos especialista.

Cuando sos un freelancer tus relaciones de trabajo son todas diferentes, se hacen a medida de las necesidades de tu cliente y, en el mejor de los casos,  las tuyas.

Justamente por eso, la cantidad de aspectos  para tener en cuenta son infinitas y  en cada caso particulares.

En los primeros pasos es importante saber cuáles son los riesgos que asumís, los derechos y las obligaciones que tenés que tener en cuenta al momento de vender tus productos y servicios.

Al cambiar la modalidad de trabajo es importante que te asesores y sobre todo que puedas prever cuales son las acciones que se pueden hacer si tu cliente no cumple con la principal obligación que tiene: Pagar tus honorarios.

¿Si vos tenés un problema con el gas lo arreglás vos o llamás al  gasista?

Seguro pensás que la respuesta es obvia, bueno, lo mismo pensamos nosotros sobre resolver tus problemas legales por tu cuenta o llamar un abogado.

Cuando tenés un negocio on-line y vendés tus productos en internet  nacen una serie de obligaciones y responsabilidades. Por eso es mejor estar prevenidos y buscar la manera de evitarlos y  si igualmente surgen, saber cómo resolverlos.

Ahora si tus servicios están directamente en las redes por qué sos, por ejemplo, fotógrafo o escribís un blog, estás siempre expuesto a que te roben el contenido, “lo adornen un poco” y lo publique como propio en algún otro sitio.

Podés registrar tus creaciones, tu sitio web y proteger todo lo que producís y ante situaciones de plagio podes reclamar tus derechos de autor con un respaldo aún mayor.

No corras más riesgos de los necesarios, ya estás asumiendo una cantidad enorme   para dar este paso que te va a cambiar la vida, escribinos y dejá que te ayudemos a darte la seguridad jurídica que necesitás  para crecer en lo tuyo.